FALSO MITO Nº 11

Todos los plásticos acaban en el mar.

Los residuos plásticos, al igual que el resto de residuos, hay que tratarlos adecuadamente y depositarlos en las zonas o contenedores destinados a este fin, para que sean gestionados y reciclados y así darles el tratamiento adecuado y una segunda vida.

Cuando esto no se depositan y tratan adecuadamente, se producen dos problemas principales: una pérdida de recursos (ya no recuperamos valor del residuo) y como mínimo un daño al paisaje pudiendo incluso afectar a la flora y fauna.

Esto ocurre con todos los residuos de todos los materiales. Si hablamos de los plásticos que mayoritariamente son materiales duraderos, puede suceder que si alcanzan el medio acuático, las propias corrientes marinas y oceanográficas, hagan que los residuos puedan recorrer muchos kilómetros y, en ocasiones, se acumulen en zonas determinadas, formando las llamadas islas de plástico, aunque en ellas se suelen encontrar también objetos fabricados con otros materiales. A posteriori se puede trabajar para limpiar estas zonas–reto que se está abordando en estos momentos.

Lo más importante es la prevención y la educación ambiental. Entidades españolas como la asociación Paisaje Limpio (15) impulsan acciones contra el vertido incontrolado de todo tipo de residuos, basadas en la información y formación para promover una cultura cívica, respetuosa con el medio ambiente, y la utilización de las vías de recuperación de residuos establecidas.

Los estados y la Unión Europea deben dirigir los esfuerzos a impulsar estos mecanismos en los países no desarrollados.