FALSO MITO Nº 33

Los envases plásticos son superfluos e innecesarios. Es más ecológico comprar los productos a granel.

Los envases son necesarios e imprescindibles en muchos ámbitos de la vida, tanto para la propia protección del producto que contienen, especialmente en el caso de los alimentos, como para su transporte y distribución. Así mismo, el envase permite adaptar las cantidades de producto a las diferentes necesidades de los consumidores (hogares unifamiliares, familias numerosas, centros escolares, polideportivos, etc). Esta adecuación frena el desperdicio alimentario, uno de los grandes problemas actuales.

La compra a granel es una opción muy interesante, pero no siempre es posible. Por ejemplo, con los alimentos preparados, no es viable si queremos que tengan un periodo de vida largo y mantengan sus características intactas, o si tenemos que transportarlos a grandes distancias, como es el caso de la distribución de alimentos a los países en desarrollo. En estas circunstancias, la no existencia de envase aumenta la cantidad de alimento que se desperdicia creando así un importante problema ambiental y social.

La pérdida de alimentos en los países desarrollados es del 3% frente a las pérdidas del 40% en países en desarrollo, donde el uso de envases es prácticamente inexistente, según un estudio de la Orga- nización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).

Los envases generan residuos; los alimentos no envasados, también. La denominada “paradoja del envase” requiere llegar al equilibrio: el envase adecuado para el alimento concreto. En este sentido, es muy importante el ecodiseño del envase para ser el óptimo en cada caso. Por ejemplo, con tan sólo un gramo y medio de film plástico se mantiene un pepino fresco durante 14 días.